Los venezolanos arriesgan la vida para escapar del colapso económico

Migrantes preparándose para abordar los barcos de los contrabandistas que los llevarán de Venezuela a Curazao Credit Meridith Kohut para The New York Times

Publicado en el The New York Times

Migrantes preparándose para abordar los barcos de los contrabandistas que los llevarán de Venezuela a Curazao Credit Meridith Kohut para The New York Times
Migrantes preparándose para abordar los barcos de los contrabandistas que los llevarán de Venezuela a Curazao Credit Meridith Kohut para The New York Times

WILLEMSTAD, Curazao — Los contornos oscuros de la tierra acababan de iluminarse cuando el contrabandista los obligó a lanzarse al mar.

Roymar Bello gritó. Ella formó parte de los 17 pasajeros que en julio se subieron a un barco de pesca sobrecargado y de motores viejos, esperando escapar del desastre económico de Venezuela para iniciar una nueva vida en la isla caribeña de Curazao.

Por miedo a las autoridades, el contrabandista se negó a acercarse a la costa. El hombre le ordenó a los pasajeros que se metieran al agua, mientras les señalaba la orilla lejana. Presa del pánico, Bello gritó cuando fue arrojada por la borda, en medio de la oscuridad del amanecer.

Ella no sabía nadar.

Cuando empezó a hundirse bajo las olas, un compañero la agarró por el pelo y la remolcó hacia la isla donde se lavaron en un acantilado rocoso. Golpeados y con sangre, los emigrantes subieron mientras rezaban para conseguir trabajo, dinero y algo de comer para volver a empezar sus vidas.

“Valió la pena el riesgo”, dijo Bello, de 30 años, y añadió que los venezolanos, “vienen buscando una sola cosa: comida”.

Venezuela fue uno de los países más ricos de América Latina, su riqueza petrolera atrajo a inmigrantes de lugares tan variados como Europa y Medio Oriente.

Pero después de que el presidente Hugo Chávez se comprometiera a acabar con la élite económica del país y redistribuirle la riqueza a los pobres, la clase media y los ricos huyeron hacia países más acogedores, creando lo que los demógrafos describen como la primera diáspora de Venezuela.

Ahora está en marcha una segunda diáspora, con menos ricos y ciudadanos que en muchos lugares no son bienvenidos.

Más de 150.000 venezolanos han huido del país en el último año, la cifra más alta en más de una década, según los estudiosos que analizan el éxodo.

Leer completo el reportaje en The New Yor Times

Dos inmigrantes esperan el bote que los sacará de Venezuela. Credit Meridith Kohut para The New York Times
Dos inmigrantes esperan el bote que los sacará de Venezuela. Credit Meridith Kohut para The New York Times
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