Par de cínicos

  El Nacional destaca hoy palabras del Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolín: “El Vaticano pide rezar por “el gran sufrimiento” de la población venezolana. En la misa celebrada en el Santuario de San Gabriel, en la localidad italiana del Alquila, Parolín transmitió saludos del Papa y recordó los años en que ejerció el cargo de Nuncio Apostólico en Venezuela. Reiteró que Francisco está al tanto de lo que ocurre en el país. “Sabemos que se debate y atraviesa por difíciles situaciones sociales, políticas y económicas”. Junto a esto destaca El Nacional las palabras del Canciller de España, José Manuel García Margallo. También se refirió al sufrimiento de los venezolanos y rechazó la ratificación de la condena impuesta al líder opositor Leopoldo López.

  Para nadie es un misterio que en el país estamos pasando por una crisis tan severa que amerita una emergencia humanitaria, y a la alarma del Vaticano hay que sumarle la de Ban Ki-moon, Secretario General de Naciones Unidas, quien recién alertó sobre nuestros padecimientos. Mas esa crisis no la ve el régimen, no la ven sus voceros. Bernardo Álvarez, Embajador de Venezuela en la OEA, la ha negado en múltiples ocasiones, y Rafael Ramírez, Embajador en Naciones Unidas, ha hecho lo propio ante las denuncias de Ban Ki Moon.

  Ramírez está de visita en el país y ha aprovechado para volver a los medios. “No hay crisis humanitaria”, ha dicho como si supiese de alguna manera lo que esta pasando aquí. Ayer declaró en televisión una frase increíble. “Decir que soy el hombre más rico es una estupidez, soy un hombre humilde.” Porque mucho se ha insistido en que, después de tantos años frente al Ministerio del Petróleo y de Pdvsa, después de haber manejado miles de millones de dólares sin mayor control ni supervisión, Ramírez, el artífice de la frase “rojo rojito”, estaría involucrado en cualquier cantidad de escándalos, además de vinculársele a los principales hechos de corrupción que han ocurrido en el país. Él se defiende: “Lo que se pretende es criminalizar la lucha del comandante”, buscando así un escudo -galáctico en este caso- para protegerse. “Por ello a los funcionarios oficialistas los acusan de cualquier cosa –continúa-, en especial a (los de los) dos elementos más importantes de la revolución, Pdvsa y las Fuerza Armada Nacional Bolivariana.” Tiene razón Ramírez, las principales acusaciones de corrupción se centran en estas dos organizaciones. Pero soslaya Ramírez el elemento medular: son esas dos las que han manejado las mayores cantidades de dinero sin ningún tipo de fiscalización. Está bien, Ramírez, usted no es el hombre más rico de Venezuela, pero ya que en su argumentación no lo descarta, ¿qué número tiene usted en esa lista?

  Frente a este alarde de cinismo, Fredy Guevara, Presidente de la Comisión de Contraloria de la Asamblea Nacional, declara en Konzapata.com: “Aquí se ha robado tanto que vamos a pasar cuatro años recuperándolo. Ante la falta de recursos en la Comisión tuvieron que priorizar la corrupción en Pdvsa y el fraude cambiario porque es donde se ha hecho mas daño al pais”. Y esto apunta directamente a Rafael Ramírez.

  Si a usted le parece mucho, inmenso, descaradísimo el cinismo de Ramírez, qué tal el de Elías Jaua, otro prohombre del régimen. Jaua ha declarado -gran titular en La Voz, de Guarenas-: “No tenemos miedo a perder el revocatorio”. En Universal le citan: “El gobierno no teme al revocatorio contra Maduro, pero esa consulta atenta contra el derecho a terminar el período y el tiempo para darle estabilidad a la población”. Es decir, atenta contra el derecho de Elías Jaua y los suyos a gobernar. ¿Y el derecho de los venezolanos, Jaua, a tener un buen gobierno? ¿El derecho de los venezolanos a tener un país decente? ¿El derecho de los venezolanos a vivir con una Constitución que se respete?

  El cinismo de Elías Jaua es tal que patea no solo la Constitución sino la decencia y la dignidad de los venezolanos. Por algo es un individuo que se hizo en la política tirando piedras todos los jueves y con capucha.

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