Sobre la GNB

publicado el 30/09/13 por Laura Rodriguez en Editoriales Etiquetas:, ,

Leo en Últimas Noticias un titular que se lleva mucho centimetraje en toda la prensa nacional y regional: “Los presos tenían hasta morteros en la cárcel de Sabaneta, estado Zulia”. En caletas de celdas escondían 7 granadas, 105 armas de fuego y casi 23 mil balas. Arias Cárdenas dice, “había un arsenal como para una guerra durante una semana”. La Ministra Iris Varela, quien es la que presenta todos estos datos, dice que es un balance parcial, apenas el 45%. ¿Se imagina usted lo que se encontrará entonces cuando se requise el 100%? Será un arsenal como para una guerra de meses.

  Ahora bien, lo que llama profundamente la atención es que tanto Arias Cárdenas, pero sobre todo la señora Varela, hablan con desparpajo del asunto “¡mire lo que nos hemos encontrado!” Y esta señora que lo dice así, como si esas armas aparecieron allí por su cuenta, como si hubiesen nacido allí, y no asume en ningún momento su responsabilidad. Señora Varela, si esas armas están allí es cosa suya, usted debería dar la cara ante el país y no desentenderse. Pero no es sólo usted, es todo el Gobierno y, de manera muy especial, la Guardia Nacional. ¿Qué hace la Guardia Nacional en Sabaneta? ¿Qué hacen las autoridades?  ¿Qué ha hecho usted en Sabaneta y en todas las demás cárceles, señora Varela? Ya está bueno de su irresponsabilidad, creo que hay que decírselo con todas las letras.

  Y en el caso de la Guardia Nacional, la cosa preocupa aun más porque ¿cómo es posible que en esta cárcel -y en todas las otras- hayan arsenales de esa dimensión?  Eso, evidentemente, habla de corrupción. Aquí alguien se está haciendo de la vista gorda o está formando parte del tinglado del delito. Y no sólo en el caso de las cárceles y las prisiones.

  Hoy en El Nacional leo: “Corrupción policial y militar beneficia al narcotráfico”. Hernán Matute Brouzés, Director de la Cátedra Libre Antidrogas, considera que la incautación de 1,38 toneladas de cocaína en el jet de Air France que despegó de Maiquetía, amerita un debate sobre las irregularidades en el seno de la Fuerza Armada. Dice que es un contrasentido que funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana estén a cargo de las investigaciones contra compañeros de armas que han sido señalados por la Fiscalía. “Tiene que haber peces gordos”, dice él.

  Y todas las personas con las que hemos podido conversar sobre el asunto, nos dicen, evidentemente la Guardia Nacional, que es la que está en el aeropuerto, ha de estar muy involucrada en el asunto, a muy alto nivel. Es una pena que la Guardia Nacional, cuyo lema es (¿era?) El honor es su divisa, haya terminado en este penoso, lamentable, bochornoso y condenable lodazal.

  No hace mucho, un editorial de Tal Cual, con la firma  de Xavier Coscojuela, hablaba de que quizás lo pertinente sería eliminar la Guardia Nacional, parafrasendo a Barreto quien, cuando llegó a la Alcaldía Mayor, dijo que ante el caos en la Policía Metropolitana lo mejor era eliminarla. Y la eliminaron. Advertía entonces el editorialista de Tal Cual, que la Policía Metropolitana era prácticamente una tacita de plata comparándola con lo que se ha convertido, hoy por hoy, la Guardia Nacional.

  ¿Pero quiénes son los que pagan? Los de menor rango. Hoy la prensa nos trae la penosa noticia de otros dos guardias nacionales asesinados. Un niño de apellido Gamboa, de escasos 20 años. Y otro Hernández, de apenas 27. Y están a merced prácticamente de todo. El fin de semana, por ejemplo, un camión que viene desde Colombia se lleva la protección de altura en la autopista Francisco Fajardo, en Caracas. El chofer por el impacto queda agonizante tras el volante, no puede salir, y entonces los motorizados llegan hacer de las suyas. Le tiran piedras a la Policía Nacional Bolivariana, se roban la carga que venía en el camión y, de paso, en medio de la tranca, asaltan a los conductores que quedaron allí atrapados. Esos mismos motorizados la habían agarrado antes en Petare contra la Guardia Nacional, a piedras y disparos.

  ¿Qué es nuestra Guardia Nacional hoy en día, tan salpicada de corrupción y a merced, inclusive, de motorizados?



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Leo en Últimas Noticias un titular que se lleva mucho centimetraje en toda la prensa nacional y regional: “Los presos tenían hasta morteros en la cárcel de Sabaneta, estado Zulia”. En caletas de celdas escondían 7 granadas, 105 armas de fuego y casi 23 mil balas. Arias Cárdenas dice, “había un arsenal como para una guerra durante una semana”. La Ministra Iris Varela, quien es la que presenta todos estos datos, dice que es un balance parcial, apenas el 45%. ¿Se imagina usted lo que se encontrará entonces cuando se requise el 100%? Será un arsenal como para una guerra de meses.

  Ahora bien, lo que llama profundamente la atención es que tanto Arias Cárdenas, pero sobre todo la señora Varela, hablan con desparpajo del asunto “¡mire lo que nos hemos encontrado!” Y esta señora que lo dice así, como si esas armas aparecieron allí por su cuenta, como si hubiesen nacido allí, y no asume en ningún momento su responsabilidad. Señora Varela, si esas armas están allí es cosa suya, usted debería dar la cara ante el país y no desentenderse. Pero no es sólo usted, es todo el Gobierno y, de manera muy especial, la Guardia Nacional. ¿Qué hace la Guardia Nacional en Sabaneta? ¿Qué hacen las autoridades?  ¿Qué ha hecho usted en Sabaneta y en todas las demás cárceles, señora Varela? Ya está bueno de su irresponsabilidad, creo que hay que decírselo con todas las letras.

  Y en el caso de la Guardia Nacional, la cosa preocupa aun más porque ¿cómo es posible que en esta cárcel -y en todas las otras- hayan arsenales de esa dimensión?  Eso, evidentemente, habla de corrupción. Aquí alguien se está haciendo de la vista gorda o está formando parte del tinglado del delito. Y no sólo en el caso de las cárceles y las prisiones.

  Hoy en El Nacional leo: “Corrupción policial y militar beneficia al narcotráfico”. Hernán Matute Brouzés, Director de la Cátedra Libre Antidrogas, considera que la incautación de 1,38 toneladas de cocaína en el jet de Air France que despegó de Maiquetía, amerita un debate sobre las irregularidades en el seno de la Fuerza Armada. Dice que es un contrasentido que funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana estén a cargo de las investigaciones contra compañeros de armas que han sido señalados por la Fiscalía. “Tiene que haber peces gordos”, dice él.

  Y todas las personas con las que hemos podido conversar sobre el asunto, nos dicen, evidentemente la Guardia Nacional, que es la que está en el aeropuerto, ha de estar muy involucrada en el asunto, a muy alto nivel. Es una pena que la Guardia Nacional, cuyo lema es (¿era?) El honor es su divisa, haya terminado en este penoso, lamentable, bochornoso y condenable lodazal.

  No hace mucho, un editorial de Tal Cual, con la firma  de Xavier Coscojuela, hablaba de que quizás lo pertinente sería eliminar la Guardia Nacional, parafrasendo a Barreto quien, cuando llegó a la Alcaldía Mayor, dijo que ante el caos en la Policía Metropolitana lo mejor era eliminarla. Y la eliminaron. Advertía entonces el editorialista de Tal Cual, que la Policía Metropolitana era prácticamente una tacita de plata comparándola con lo que se ha convertido, hoy por hoy, la Guardia Nacional.

  ¿Pero quiénes son los que pagan? Los de menor rango. Hoy la prensa nos trae la penosa noticia de otros dos guardias nacionales asesinados. Un niño de apellido Gamboa, de escasos 20 años. Y otro Hernández, de apenas 27. Y están a merced prácticamente de todo. El fin de semana, por ejemplo, un camión que viene desde Colombia se lleva la protección de altura en la autopista Francisco Fajardo, en Caracas. El chofer por el impacto queda agonizante tras el volante, no puede salir, y entonces los motorizados llegan hacer de las suyas. Le tiran piedras a la Policía Nacional Bolivariana, se roban la carga que venía en el camión y, de paso, en medio de la tranca, asaltan a los conductores que quedaron allí atrapados. Esos mismos motorizados la habían agarrado antes en Petare contra la Guardia Nacional, a piedras y disparos.

  ¿Qué es nuestra Guardia Nacional hoy en día, tan salpicada de corrupción y a merced, inclusive, de motorizados?

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2 Responses to “Sobre la GNB”


Pedro Filizzola
30 septiembre, 2013 Responder

La Guardia Nacional como el resto de las FFAA, han sido siempre, pero especialmente en estos últimos años, instituciones que albergan a los corruptos mas destacados del país, quienes ademas usan el uniforme y las armas que les dio la República, para actuar con total impunidad. No solo la GNB debería ser eliminada.

MDTuty
3 octubre, 2013 Responder

A todas estas, si la GNB esta encargada de nuestro resguardo y ni ellos mismos logran resguardarse de la delincuencia, ahora quien podra defendernos? Donde esta el chapulin colorado?

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