Elevando la vista al cielo por Roberto Roena – Xariell Sarabia

Roberto Roena

Por: Xariell Sarabia

Lugar común: la ley de la vida, uno nace y se muere; otro lugar común, los salseros nacen para alegrar la vida y cuando se mueren la despedida es dolorosa, pero se les recuerda con alegría, cantando y en ocasiones porque no, bailando. También es cierto que la edad de toda una generación de músicos de salsa comienza a llegar a un tope, y por estos días hemos vivido como algunos de estos rumberos nos han despedido en lamentable procesión. Falleció Roberto Roena, gran nombre del movimiento salsero, bongosero, bailarín, líder de orquesta.

Roena fue miembro de Cortijo y su combo, de allí pasó como fundador al Gran Combo de Puerto Rico, hasta que montó su significativo Apollo Sound, desde allí, junto al trompetista Elías López, armó sus más creativas delicias musicales.

El Apollo Sound fue una de esas bandas que desde Puerto Rico se acopló en el boom salsero fuera de Nueva York, por cierto, ¡ojo!, Roberto Roena fue una inamovible Estrella de Fania, recordado, entre otras fiestas, por su performance dancístico o cuando sonaba la campana, o cuando le daba con todo al bongó, por ejemplo en “Ponte Duro”. Volviendo al Apollo Sound tenía sello propio, que incluía en la receta la ya mezclada salsa, con otras especies, como pizcas de condimentos de la música brasileña. Eran arreglos complejos, delicados, gracias también a los músicos que formaban parte del Apollo, como el pianista Jorge Millet, el trombonista Gunda Merced y el trompetista Mario Cora, allí también se tomaron la foto gente como el timbalero Endel Dueño, entre otros. Cantantes como Papo Sánchez, Carlos Santos, Tempo Alomar, Tito Cruz, entre otras gargantas.

Por estas razones expuestas seguiremos bailando “Traición”, o “Mi desengaño” que explotó a mediados de los setenta convirtiéndose en un clásico. “Marejada feliz”, de Tite Curet Alonso, es una de las piezas que las damas desean bailar y cantar, y que aún hoy en día, después de más de cuatro décadas, es una de las clásicas de Roberto Roena y de la salsa; tiene un arreglo distinto para la época, realizado por Gunda Merced. El tema “La distancia” lo interpretó el cantante de música tradicional venezolana Gualberto Ibarreto. Después Papo Sánchez lo volvió a convertir en éxito con el Apollo Sound. “Lamento de Concepción” de Tite Curet Alonso, se refiere a los de abajo, otro clásico. En ese sentido hay otra más: “Guaguancó del adiós”, también del Tite.

En Venezuela la Big Band Saxomania de Rodolfo Reyes le montó un homenaje de un CD doble con muchos de sus éxitos.

Los salseros como Roberto Roena duran para siempre.

 

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