La pelea López-Capriles y el modo Autodestrucción – Pedro Pablo Peñaloza

Pedro Pablo Peñaloza

Por: Pedro Pablo Peñaloza

En algún lugar de Madrid, Leopoldo López dice que él no votaría el 21N. Mientras, en el municipio Fernández Feo del Táchira, un bachiller en Ciencias, dirigente del sector Transporte y militante de Voluntad Popular, votará por él mismo para la Alcaldía. ¿Cómo se llama la obra? Autodestrucción.

La declaración de López lleva a varias conclusiones. La primera: fue derrotado por su partido. Voluntad Popular participará en las elecciones del 21 de noviembre. Se entiende que esa decisión fue producto de un debate interno. La mayoría apostó por competir y la posición del líder fundador quedó en minoría.

López no solo va contra su partido, cuyos militantes siguen trabajando en el país, sino que desconoce el pacto alcanzado en la Plataforma Unitaria y debilita a la alianza. ¿Se puede luchar por la institucionalidad del país sin antes respetar y fortalecer la de la oposición?

López llama incoherente a Julio Borges por ser el “canciller” de un gobierno interino al que critica. La pregunta: ¿Dónde está la coherencia de un líder que dice que no votaría en una elección en la que su partido postuló candidatos en todos los cargos? ¿Cómo explicar esto?

Se está en presencia de la enésima pelea por el segundo lugar, la medalla de plata. López creerá que con su declaración boicotea la agenda de Henrique Capriles Radonski, quien ciertamente suele actuar como un verso suelto, un librepensador que avanza con su iniciativa particular.

Pensará López que así le pasa factura a Capriles, quien avanza en negociaciones paralelas, y tacha de “fantasía” o “Playstation” a una estructura que ha sido avalada por Primero Justicia y que tiene al jefe de su partido como una de sus figuras más destacadas.

Pero de estas pugnas en las alturas los que salen afectados son quienes están dando la pelea en el terreno en condiciones muy adversas. Queda claro -otra vez- que más que un caudillo, la oposición necesita institucionalidad, reglas claras. Para conductor, el de Fernández Feo.

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *