Cuando el miedo es el que manda

publicado el 27/07/15 por Ana Forero en Editoriales Etiquetas:, , ,

  Leí en Konzapata.com un extraordinario trabajo de la periodista Gloria Bastidas, el titulo ya decía mucho: “Maduro, como Tyson quiere morderle la oreja a la oposición”. Maduro peca de caníbal cuando amenaza tirarse a la calle si la oposición gana las parlamentarias, escoge el mismo camino de Mike Tyson cuando se vio acorralado en Las Vegas frente a Evander Holyfield: el de mordisquear al rival para patear la honorabilidad del ring. La vía para protegerse de los bajos instintos que mueven al delfín de Chávez es exigir garantías electorales. La OEA y la UE deben interponer sus buenos oficios para evitar que triunfe un peligroso lema: si me humillas en el cuadrilátero,  apelo a la antropofagia.

  Tiene razón Gloria Bastidas, es una bravuconada decir: “si pierdo las elecciones me voy a la calle”, porque entonces ¿para qué se hacen elecciones? Y cuando la periodista plantea “la OEA y la Unión Europea deben intervenir”, pues precisamente con esa intención viajó a Washington Henrique Capriles, para reunirse con Luis Almagro, el Secretario General de la OEA, y plantearle, específicamente, que vengan al país representantes de la OEA como observadores plenos y activos.

  Maduro, sin embargo, continuando las bravuconadas, ya ha definido a la OEA como “un trasto viejo”, que es el gran titular del diario Vea: “Desde el cuartel de la montaña, donde continúan los actos por el natalicio del Comandante Eterno Hugo Chávez, el primer mandatario nacional Nicolás Maduro dijo que el organismo está dominado por una burocracia imperial, preguntándose si vale la pena que siga existiendo.”

  Las bravuconadas no son sólo para la OEA. Tildó a Rajoy de sicario: “Es dramático, muy dramático, ahí en Grecia va a pasar algo, otro sicario de Europa es Rajoy, son sicarios. Rajoy es un sicario del pueblo”.

  Ahora bien, mientras él critica estas cosas que ocurren en la economía europea, ¿qué está pasando con la economía aquí en el país? Hoy, por ejemplo, se leen titulares de este tenor: El Norte, en Barcelona: “En compra de verduras y frutas se esfuma el presupuesto familiar”. El Carabobeño, en Valencia: “85% escaló la escasez de anticonceptivos. La Canasta Familiar subió a 54.204,69”.

  En Konzapata.com, el periodista Roberto Deniz publicó: “La crisis económica desata el desconcierto en el Gobierno que no sabe qué hacer. Decisiones que se revierten y anuncios que nunca se cumplen revelan la inexistencia de un plan ante la crisis. “En la economía no hay dirección”, criticó Jorge Giordani recientemente. Los hechos le dan la razón: la Sunagro recula, la dolarización que autorizaron en la industria automotriz permanece en stand by, las subastas del Sicad que prometen a empresarios nunca llegan, y el aumento de la gasolina se posterga una y otra vez.”

  Es un gobierno que tiene miedo, mucho miedo en la cuestión económica. Se recordará como se empezó una campaña muy amplia, desde publicidad pagada hasta declaraciones de gente vinculada al régimen, explicando por qué la gasolina estaba demasiado barata, dando por sentado que era necesario aumentarla. Pero por una decisión que nunca se explicó, un buen día desaparecieron las cuñas de Carmen vendiendo empanadas, se acabaron todos los comentarios y nunca se aumentó la gasolina.

  Henrique Capriles había planteado la necesidad de ir a una unificación cambiaria. Y en el oficialismo también están pensando en ese sentido. Hoy en El Universal: “Gana respaldo la unificación cambiaria. Los diputados oficialistas José Alfredo Ureña, Jesús Faría y Alexander Dudamel respaldan esta iniciativa planteada por Rodrigo Cabezas, Vicepresidente de Relaciones exteriores del PSUV, quien también es economista.”

  Estos criterios que empiezan a converger en un mismo sentido, nos recuerdan, precisamente, a lo que ocurrió con la gasolina. ¿Terminará esto de la unificación cambiaria en el aire como terminó el aumento de la gasolina? ¡Veremos!

  Por lo pronto ya hemos leído que la impresión de billetes es una locura. Dice La Verdad, en Maracaibo: “Se necesitan billetes de 200, 500 y 1000 bolívares porque el de 100 ya no sirve para nada”. Parafraseando a Maduro podríamos decir que es un traste viejo y caduco.



WP_Post Object
(
    [ID] => 30901
    [post_author] => 8
    [post_date] => 2015-07-27 12:30:24
    [post_date_gmt] => 2015-07-27 17:00:24
    [post_content] => [sonido]https://soundcloud.com/6j86-producciones/cuando-el-miedo-es-el-que-manda[/sonido]

  Leí en Konzapata.com un extraordinario trabajo de la periodista Gloria Bastidas, el titulo ya decía mucho: “Maduro, como Tyson quiere morderle la oreja a la oposición”. Maduro peca de caníbal cuando amenaza tirarse a la calle si la oposición gana las parlamentarias, escoge el mismo camino de Mike Tyson cuando se vio acorralado en Las Vegas frente a Evander Holyfield: el de mordisquear al rival para patear la honorabilidad del ring. La vía para protegerse de los bajos instintos que mueven al delfín de Chávez es exigir garantías electorales. La OEA y la UE deben interponer sus buenos oficios para evitar que triunfe un peligroso lema: si me humillas en el cuadrilátero,  apelo a la antropofagia.

  Tiene razón Gloria Bastidas, es una bravuconada decir: “si pierdo las elecciones me voy a la calle”, porque entonces ¿para qué se hacen elecciones? Y cuando la periodista plantea “la OEA y la Unión Europea deben intervenir”, pues precisamente con esa intención viajó a Washington Henrique Capriles, para reunirse con Luis Almagro, el Secretario General de la OEA, y plantearle, específicamente, que vengan al país representantes de la OEA como observadores plenos y activos.

  Maduro, sin embargo, continuando las bravuconadas, ya ha definido a la OEA como “un trasto viejo”, que es el gran titular del diario Vea: “Desde el cuartel de la montaña, donde continúan los actos por el natalicio del Comandante Eterno Hugo Chávez, el primer mandatario nacional Nicolás Maduro dijo que el organismo está dominado por una burocracia imperial, preguntándose si vale la pena que siga existiendo.”

  Las bravuconadas no son sólo para la OEA. Tildó a Rajoy de sicario: “Es dramático, muy dramático, ahí en Grecia va a pasar algo, otro sicario de Europa es Rajoy, son sicarios. Rajoy es un sicario del pueblo”.

  Ahora bien, mientras él critica estas cosas que ocurren en la economía europea, ¿qué está pasando con la economía aquí en el país? Hoy, por ejemplo, se leen titulares de este tenor: El Norte, en Barcelona: “En compra de verduras y frutas se esfuma el presupuesto familiar”. El Carabobeño, en Valencia: “85% escaló la escasez de anticonceptivos. La Canasta Familiar subió a 54.204,69”.

  En Konzapata.com, el periodista Roberto Deniz publicó: “La crisis económica desata el desconcierto en el Gobierno que no sabe qué hacer. Decisiones que se revierten y anuncios que nunca se cumplen revelan la inexistencia de un plan ante la crisis. “En la economía no hay dirección”, criticó Jorge Giordani recientemente. Los hechos le dan la razón: la Sunagro recula, la dolarización que autorizaron en la industria automotriz permanece en stand by, las subastas del Sicad que prometen a empresarios nunca llegan, y el aumento de la gasolina se posterga una y otra vez.”

  Es un gobierno que tiene miedo, mucho miedo en la cuestión económica. Se recordará como se empezó una campaña muy amplia, desde publicidad pagada hasta declaraciones de gente vinculada al régimen, explicando por qué la gasolina estaba demasiado barata, dando por sentado que era necesario aumentarla. Pero por una decisión que nunca se explicó, un buen día desaparecieron las cuñas de Carmen vendiendo empanadas, se acabaron todos los comentarios y nunca se aumentó la gasolina.

  Henrique Capriles había planteado la necesidad de ir a una unificación cambiaria. Y en el oficialismo también están pensando en ese sentido. Hoy en El Universal: “Gana respaldo la unificación cambiaria. Los diputados oficialistas José Alfredo Ureña, Jesús Faría y Alexander Dudamel respaldan esta iniciativa planteada por Rodrigo Cabezas, Vicepresidente de Relaciones exteriores del PSUV, quien también es economista.”

  Estos criterios que empiezan a converger en un mismo sentido, nos recuerdan, precisamente, a lo que ocurrió con la gasolina. ¿Terminará esto de la unificación cambiaria en el aire como terminó el aumento de la gasolina? ¡Veremos!

  Por lo pronto ya hemos leído que la impresión de billetes es una locura. Dice La Verdad, en Maracaibo: “Se necesitan billetes de 200, 500 y 1000 bolívares porque el de 100 ya no sirve para nada”. Parafraseando a Maduro podríamos decir que es un traste viejo y caduco.

[post_title] => Cuando el miedo es el que manda [post_excerpt] => [post_status] => publish [comment_status] => open [ping_status] => closed [post_password] => [post_name] => cuando-el-miedo-es-el-que-manda [to_ping] => [pinged] => [post_modified] => 2015-07-27 12:30:24 [post_modified_gmt] => 2015-07-27 17:00:24 [post_content_filtered] => [post_parent] => 0 [guid] => http://www.cesarmiguelrondon.com/?p=30901 [menu_order] => 0 [post_type] => post [post_mime_type] => [comment_count] => 2 [filter] => raw )

2 Responses to “Cuando el miedo es el que manda”


Alfredo Garboza
27 julio, 2015 Responder

Aumento de la gasolina???. Otro Caracazo generado por las mismas masas chavistas!!!.

Marina Mujica H.
27 julio, 2015 Responder

Que más se puede decir por este gerente del País, que no se en que era ubicarlo. Tiene que ser antes de la aparición del homo sapiens.

Dejar un comentario


error: Content is protected !!